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    Lo que están haciendo con mi hijo es un crimen

    “Lo que están haciendo con mi hijo es un crimen”
    Yasser Ramírez está en reformatorios desde los once años; su madre
    denuncia las condiciones de la prisión
    Sábado, junio 4, 2016 | Ernesto Santana Zaldívar

    LA HABANA, Cuba.- Entre los incontables casos asesorados por el centro
    independiente de información legal Cubalex, hay varios de personas que
    se encuentran en prisión desde que eran menores de edad. Así le ocurre a
    Yasser Ramírez Vega, de Manzanillo, en la provincia Granma, nacido el 11
    septiembre de 1979, que padece diversos problemas de salud.

    Según declaró a Cubalex la madre del recluso, Caridad Vega, el parto de
    Yasser fue distócico y su hijo debió ser instrumentado con fórceps, que
    le dejaron en el cráneo marcas donde nunca le salió pelo. Ya desde el
    círculo infantil se comportaba agresivamente; incluso con ella, madre
    soltera, pues el padre era alcohólico y nunca se ocupó de él.

    Yasser comenzó a padecer de epilepsia desde los dos años y, durante una
    crisis, se golpeó tan fuerte contra el suelo que recibió un trauma
    cráneo-encefálico y tuvo que ser asistido por especialistas en
    neurología y neurocirugía. A los once, entró en una escuela de conducta
    del Ministerio de Educación. A los trece años fue internado en una
    prisión para menores por los delitos de lesiones y hurto.

    Al cumplir dieciséis años fue trasladado a un establecimiento penal para
    adultos acusado de “peligrosidad predelictiva”. A partir de entonces a
    Yasser se le han ido sumando diversas condenas dentro de la prisión por
    delitos como atentado y desacato. Dos décadas después, no se sabe cuánto
    tiempo de encierro queda aún para él, que, con 36 años, ha vivido casi
    toda su existencia en centros penitenciarios, como muchos otros negros y
    mestizos cubanos de los sectores sociales más pobres.

    En conversación telefónica con CubaNet, Caridad Vega aseguró que sus
    delitos en la calle, cuando menor, no habían sido graves, “pero luego en
    la prisión los guardias abusaron tanto con él y le dieron tantas palizas
    —dejándole no sé cuántas cicatrices— que se volvió muy rebelde con
    ellos, y ellos la tienen cogida con él”.

    Hace unos años, otro recluso lo hirió por la espalda con un cepillo de
    dientes afilado y le ocasionó un severo trauma medular. Estuvo varios
    meses ingresado en el hospital Calixto García, de La Habana, y le
    quedaron tantas complicaciones que los médicos consideraron imposible su
    permanencia en condiciones carcelarias. Aunque luego aparecieron otros
    trastornos, como hipertensión crónica, úlcera péptica, problemas
    cardiovasculares, polineuropatía periférica, entre otros, las
    autoridades penitenciarias nunca han aceptado darle a Yasser licencia
    extrapenal.

    A consecuencia principalmente de la lesión en la columna, el recluso ha
    pasado temporadas en una silla de ruedas por sus dificultades para
    caminar y ha sido hospitalizado en varias ocasiones. Carece, además, de
    control de los esfínteres y debe usar una sonda vesical permanente
    conectada a una bolsa colectora, que se ve obligado a cambiar
    personalmente sin supervisión especializada.

    “Las condiciones en que se encuentra mi hijo son inhumanas”, se lamenta
    su madre: “No importa que los médicos certifiquen que su estado físico
    es totalmente incompatible con el sistema carcelario. Ha hecho hasta
    huelgas de hambre. ¿Cómo no voy a estar preocupada por su vida?”

    Yasser Ramírez ha estado recluido en centros de varias provincias:
    Cienfuegos (Ariza), Santiago de Cuba (Boniato), La Habana (Combinado del
    Este) y Granma, su provincia, donde ha pasado por cárceles como El
    Típico de Manzanillo, San Ramón, la Prisión de Bayamo y Las Mangas,
    donde se encuentra actualmente.

    “Allí, el capitán Vega, Jefe de Orden Interior, es el que más se ensaña
    con él”, informa la madre. “Le pedí que lo trasladaran para un centro
    más cercano y me dijo que lo mandaría bien lejos. No le importa lo
    trabajoso que eso sería para mí, que soy la única que lo visita y paso
    muchas dificultades económicas. Bueno, pues ahora lo quieren trasladar
    para un lugar donde Yasser tiene enemigos. Yo protesté, pero el Director
    me dijo que no puede hacer nada, que eso es así”.

    Caridad ha ido a muchas oficinas. En la Fiscalía Provincial la han
    atendido con mucha cortesía, pero en ninguna parte ha resuelto nada para
    su hijo. Todo se vuelve cada vez peor. “Yo estoy segura de que, si lo
    llevan para allá, o lo matan o él mata a uno. Y ellos lo saben
    perfectamente”.

    Las últimas noticias que la mujer ha recibido de Yasser son que ha
    tenido varias crisis epilépticas recientemente y que acaba de pasar diez
    días castigado en una celda de aislamiento. “Porque resulta que ahora lo
    están acusando de que grabó unos videos allá adentro con un celular y
    alguien las puso en Internet. Pero yo no sé de dónde él va a sacar un
    celular”, dice Caridad.

    Para demostrar el ensañamiento con su hijo, la mujer cuenta que, “hace
    unos tres años, Silvio Rodríguez fue a cantar a la prisión donde estaba
    Yasser en aquel momento. Pero no lo dejaron asistir al concierto, sino
    que lo encerraron ese día completo en una celda de aislamiento para que
    no estuviera allí con los otros. No sé por qué”

    “Yo soy revolucionaria”, confiesa Caridad Vega, “pero todo tiene un
    límite. Lo que están haciendo con mi hijo es un crimen”.

    Source: “Lo que están haciendo con mi hijo es un crimen” | Cubanet –
    www.cubanet.org/actualidad-destacados/lo-que-estan-haciendo-con-mi-hijo-es-un-crimen/

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