Dangerousness
We run various sites in defense of human rights and need support to pay for more powerful servers. Thank you.
Archives
Recent Comments

    Los cubanos claman por una autopista nacional

    Los cubanos claman por una autopista nacional
    mayo 8, 2016
    Vicente Morin Aguado

    HAVANA TIMES — “Accidente vial provoca tres fallecidos en Jatibonico. El
    siniestro, además, ocasionó 28 heridos y sucedió cuando un ómnibus que
    trasladaba turistas hacia la Villa de Trinidad resultó colisionado por
    una rastra.” (Juventud Rebelde, 3 de abril de 2016)

    Se trata de la última colisión de gran envergadura asociada a la
    carretera central de Cuba. La peligrosidad es tal que algunos choferes
    advierten a los pasajeros:

    “Si desean puntualidad, favor de respetar el horario de las paradas
    intermedias, no hay chance para acelerar, nos espera La Central, donde
    escasos centímetros separan a los vehículos al cruzarse a gran
    velocidad, es como jugarse la vida cada minuto y queremos conducirlos
    felices a su destino.”

    La Central fue inaugurada el 24 de febrero de 1931, abarcaba 1139 km
    entre Pinar del Río y Santiago de Cuba, sus escasos seis metros de ancho
    enfrentan a duras penas el siglo XXI.

    En la década del 80 de la pasada centuria comenzó la construcción de una
    ambiciosa autopista nacional, diseñada para 6-8 carriles con separador
    intermedio. Se terminó el trazado Pinar del Río- Habana-Santa Clara,
    alcanzando las proximidades de Taguasco. Desde Santiago de Cuba fueron
    desbrozados unos 45 kilómetros de montaña hasta San Luis, el único
    obstáculo geográfico difícil de un recorrido llano, ligeramente superior
    a los mil kilómetros.

    Los trabajos fueron suspendidos en 1990, sumando cerca de 495 km, el
    resto, unos 550 km entre Santa Clara y las cercanías de Palma Soriano,
    pertenece a la casi centenaria carretera. Allí permanece la mayor
    letalidad del tráfico automotor en Cuba.

    El pasado 30 de enero, Granma y Juventud Rebelde reportaron el balance
    de 2015 de accidentes del tránsito, la mitad de las opiniones quedan
    reflejadas en estos dos comentarios:

    “Pienso que el mayor problema de los accidentes de Cuba es el mal estado
    de las vías, eso no se menciona en este reportaje, si seguimos
    justificando los problemas seguiremos teniendo accidentes, muertes y
    lesionados.”

    “Yo pienso que el gobierno de Cuba debe garantizar la terminación de la
    autopista nacional, es importante el gran flujo de turistas que visitan
    la Isla y la verdad, las opiniones no son buenas acerca de las carreteras.”

    ¿Por qué no tenemos todavía la imprescindible autopista nacional?

    Hasta ahora el costo de la inversión, con la agravante del “bloqueo”,
    pretende justificar la precariedad existente. Un breve análisis prueba
    lo contrario.

    Consternado por el trágico accidente de Jatibonico, un comentarista
    propuso “para no pedir mucho, la ampliación a dos sendas para cada
    sentido y al menos un terraplén paralelo donde circulen los carretones,
    bicicletas y tractores de pobladores de la zona, netamente agrícola,
    quienes no disponen de otra vía conveniente.” Implícito está el
    separador intermedio.

    Calcular el costo de la anterior propuesta se complica, porque el
    porcentaje mayor sería en moneda nacional, no obstante, en 1988 el tramo
    La Habana-Pinar del Río (6 carriles- 170 km), costó 650 mil pesos por
    kilómetro. Redondeamos la cifra al millón, compensando el aumento del
    precio de los materiales con la reducción del ancho total de la pista.
    Se trata de 550 millones por similar cantidad de kilómetros. Al estilo
    del actual presidente, sin prisa pero sin pausa, de haber construido 28
    km cada año, en dos décadas el país contaría con la moderna vía.

    Si alguien sigue atragantándose con el cuento de la falta de recursos
    provocada por el consabido “bloqueo”, es bueno recordar la historia de
    los Pedraplenes.

    Entre 1987 y los primeros años del siguiente siglo, fueron construidos
    172 km de viaductos sobre el mar abierto y las marismas, enlazando cayos
    e isletas en los Jardines del Rey, al norte de las provincias de Villa
    Clara, Ciego de Ávila y Camagüey. Similar distancia en tierra firme
    costaría varias veces menos, sin obviar la dudosa validez económica de
    las megas calzadas marítimas junto a su negativo impacto medio ambiental.

    Uno de los costosos pedraplenes de Cuba. Foto: ecured.cu
    Abundan polos turísticos radicados en islas paradisiacas sin la molesta
    presencia de los Pedraplenes. Lo curioso es que la evidencia no necesita
    salir de Cuba, se trata de Cayo Coco contra Cayo Largo.

    El primero fue conectado a tierra firme por un camino de 17 km sobre el
    mar. La menor distancia entre Cayo Largo y la isla mayor es siete veces
    superior, impensable un pedraplén; sin embargo, ambos polos turísticos
    cuentan con aeropuerto internacional. Es significativo que la Wikipedia
    promocione: “Desde 2005, los turistas pueden volar directamente al
    aeropuerto en Cayo Coco, en lugar de tener que hacerlo a través de la
    isla principal de Cuba.”

    Uno y otro enclave crecen en inversiones y visitantes. ¿Era necesaria
    la súper carretera?

    El capricho megalómano de los pedraplenes equivale al costo de la
    imprescindible autopista nacional. Resulta innecesario argumentar los
    aportes a la economía de una carretera moderna a todo lo largo del país.

    Los peritos certifican las causas directas de los accidentes, el asunto
    esencial no les incumbe.

    La Comisión Nacional de Seguridad Vial ofreció una espeluznante
    estadística: “Durante el 2015 ocurrió como promedio un accidente en la
    vía cada 47 minutos y hubo un muerto cada 11 horas.”

    Vicente Morín Aguado: muchasemes@outlook.com

    Source: Los cubanos claman por una autopista nacional – Havana Times en
    español – www.havanatimes.org/sp/?p=115430

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *