Dangerousness
We run various sites in defense of human rights and need support to pay for more powerful servers. Thank you.
Archives
Recent Comments

    Madre Duerme en el Parque Con Sus Hijas Pequeñas

    Madre Duerme en el Parque Con Sus Hijas Pequeñas
    2007-03-07.
    Jaime Leygonier, Periodista Independiente
    Lázara Dayamí Font Morejón, de 7 años de edad, también con problemas
    psiquiátricos, y a Edith Dalia Font Soberón, de 5 años de edad,

    Lázara Dayamí Font Morejón, 7 años de edad, y Edith Dalia Font Soberón,
    5 años de edad. Niñas sin hogar en la Cuba de hoy. Foto: Cortesía del autor.
    La Habana, 9 de febrero del 2007. Bajo la llovizna invernal, los bancos
    de granito del parque de Santos Suárez , en La Habana, sirven de lecho a
    Rosa Bárbara Soberón Urrutia, paciente psiquiátrica , y a sus hijas
    pequeñas Lázara Dayamí Font Morejón, de 7 años de edad, también con
    problemas psiquiátricos, y a Edith Dalia Font Soberón, de 5 años de
    edad, con padecimientos cardiacos.

    Consecuencia de esas condiciones, la pequeña Edith contrajo una
    bronconeumonía y tuvo que ser hospitalizada el 8 de febrero en el
    Hospital Materno Infantil, antiguo Hijas de Galicia, piso 2, cama l2,
    según informó un sin hogar.

    Rosa Bárbara Soberón afirma que vive en la calle desde hace 7 años. Al
    morir su madre, Rosa Bárbara ingresó 2 meses en una sala psiquiátrica.
    Cuando salió, la familia le impidió volver a entrar en su domicilio, en
    Macedonia 262, entre Bella Vista y Resguardo, en el barrio habanero de
    El Cerro.

    Siete años durmiendo en funerarias, hospitales, parques, depósitos de
    basura, hasta que la expulsan autoridades o peligros de ataque de otros
    sin hogar. Varios años durmió con su hija Lázara Dayamí en el basurero
    de Vía Blanca y Durege, su centro de trabajo.

    Pone de testigo a las niñas "¿ Donde tú dormías Lázarita?" y Lazarita
    contesta sonriendo: "En el camión de basura". La menor se crió en casa
    de una abuela: "¿Donde tú dormías Edith?". "Dormía con mi abuelita, pero
    mi abuelita se fue al cielo hace 7 días, porque no comía." "¿Y ahora?".
    "Ahora duermo en el banco del parque."

    A Rosa Soberón su condición psiquiátrica no le impide trabajar, es
    empleada de Servicios Comunales, como basurera, limpia el parque de
    Santos Suárez donde duerme con sus hijitas. Su salario es de $375, el
    salario de muchos médicos es $390, pero en Cuba ni los médicos ni los
    barrenderos pueden vivir de sus salarios. Menos en la calle con dos niñas.

    Ningún salario permite alquilar una habitación, y el arriendo de
    habitaciones es ilegal en Cuba. Compartir el parque con alcohólicos sin
    hogar cuesta es lo único al alcance de Rosa Bárbara. Esta madre afirma
    que acude insistentemente a todas las autoridades y ninguna le soluciona
    el problema.

    Cartas y gestiones con Vilma Espín, esposa de Raúl Castro, el Consejo de
    Estado, el Poder Popular, direcciones del Instituto de la vivienda,
    Seguridad Social, Dirección de Albergues, reciben evasivas o silencio
    por respuesta
    .Recientemente la detuvieron los policías por pernoctar en un edificio
    ruinoso del Hospital Diez de Octubre – antigua Clínica Dependiente –
    primero amenazaron a la madre en la Unidad Policial, luego los policías
    alimentaron a las niñas, pero no hubo solución.

    Rosa Soberón afirma que el Capitán Lázaro, jefe policial del Consejo del
    barrio, la amenazó con meterla presa por "delito de peligrosidad
    social". Y que una funcionaria municipal le dijo: "No me interesa tu
    problema mientras mantengas el parque limpio".

    Quien esto escribe telefoneó el 6 de febrero al Departamento de Atención
    a la Población del Consejo de Estado. La funcionaria que me atendió
    manifestó: "No atendemos esa clase de asuntos, es cosa del Poder Popular
    y de Vivienda". Pero la madre dice que ya fue a esas instancias varias
    veces y que no la ayudan. Existe propaganda política con que en Cuba
    ningún niño duerme en la calle "No tenemos nada que ver con esos casos
    mi amor, eso es del Poder Popular y de Vivienda, mi cariño."

    En el Poder Popular Provincial de Ciudad de La Habana la funcionaria di
    los datos a la funcionaria el día 6 de febrero y me dijo que la
    interesada: "debe averiguar su número de expediente y venir por acá
    mañana o cualquier día en horario laboral" – ¿Tiene "mañana" quien
    duerme en un parque? ¿Sabe hacer gestiones? — el 8 ingresaron a Edith
    por la bronconeumonía.

    Rosa no sólo no recuerda su número de expediente sino que teme ir a la
    gestión porque si falta al trabajo cree que la expulsarán. El día 7 me
    dijo asustada que había telefoneado alguien a su trabajo preguntando por
    ella y verificando si en el parque dormía con sus dos niñas. ¿Recibirá
    ayuda o castigo?

    El 8 telefoneé a la Asamblea Nacional del Poder Popular, me atendió una
    funcionaria agobiada de trabajo, llamada Nálvara, al preguntarme los
    datos de las desamparadas insistió en si era la madre quien se había
    acercado a mí o yo a ella -Información innecesaria para ayudarla pero
    útil para establecer culpabilidad política por haber hablado con el
    periodista "de los derechos humanos".

    Rosa sueña con un cuartucho en un "albergue"; esos almacenes estatales
    de desdichados sin techo que los consideran un infierno por sus
    condiciones infrahumanas .Rosa no sueña con más.

    La niña mayor está interna en la Escuela para trastornos de conducta
    "Carlos Manuel de Céspedes", en El Chico, afueras de La Habana, la menor
    cursa pre-escolar en la primaria "Fructuoso Rodríguez", en el Cerro, no
    le otorgan el internado por su escasa edad.

    Fines de semana y vacaciones significan el cese de los magros almuerzos
    escolares y dormir a la intemperie y en peligro en el banco de parque o
    en la basura. Si al menos la abuelita no hubiera ido al cielo por no
    comer y algún funcionario hubiera escuchado o visto, Edith no estaría
    ingresada.

    Rosa dice que el padre de la niña mayor está muerto, el de la menor,
    preso y con SIDA. Ahora la acompaña y protege otro sin hogar, Julio
    Jesús Chile Barcinde, desempleado que el día de cobro de Rosa le exige
    dinero para beber.

    El resto de la familia las rechaza o no tiene obligación legal.Rosa
    Bárbara Soberón afirma que es sobrina de Francisco Soberón, el
    Presidente del Banco Nacional de Cuba, uno de los arquitectos de la
    miseria de los cubanos por la leonina tasa de cambio del peso.

    La propaganda de Castro afirmó siempre que en Cuba no volvería jamás a
    existir indigencia ni madres ni niños sin techo, gracias a su
    revolución. En l953, preso Castro prometió en su folleto "La historia me
    absolverá: Un gobierno revolucionario resolverá el problema de la
    vivienda…financiando la construcción de viviendas …en escala nunca
    vista…a cada familia su propia casa o apartamento . Hay piedra
    suficiente y brazos de sobra para hacerle a cada familia cubana una
    vivienda decorosa."

    Nieves de antaño…Pero un afiche, divulgado recientemente hasta en
    vallas, muestra una rosa sobre un banco de parque .Su texto asegura: "En
    el mundo millones de niños duermen en la calle. Ninguno es cubano". Pero
    en Cuba muchos cubanos no contabilizan, no existen. Una multitud de
    organizaciones estatales y el ejército de trabajadores sociales
    improvisado a bombo y platillo por Castro no ven esto, son
    "revolucionarios"; para espiar la vida de todos, pero no ven a los
    desamparados cuyo número aumenta y hacia los cuales el Estado es incapaz
    de cumplir sus deberes de "sociedad justa".

    Pedí a las funcionarias que escribieran un final feliz a este artículo,
    pero las tragedias son tantas, la voluntad estatal de esconderlas lejos
    del público es tan firme –especialmente de ese público extranjero de
    ingenuos de izquierda que repiten que en Cuba existe una sociedad justa
    y solidaria- y el pecado de hablar con "los de los derechos humanos" es
    tan imperdonable…

    Educada en el paternalismo estatal, Rosa Bárbara Soberón Urrutia afirma:
    "Si Fidel estuviera sano, si hubiera leído mis cartas ya nos habría
    resuelto el problema, porque Fidel es bueno, pero a los funcionarios no
    les importamos para nada, sólo piensan en robar y construirse casas y
    vender materiales de construcción y apartamentos. Cualquier día
    soluciono yo mi problema con coger a mis niñas y meterme con ellas bajo
    las ruedas de un camión."

    Distribuido por NetforCuba International http://www.netforcuba.org

    http://www.miscelaneasdecuba.net/web/article.asp?artID=9022

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *